D’A | Día 6, dichosa crisis

Durante esta quinta edición del Festival Internacional de Cinema d’Autor de Barcelona hemos visto muchas películas centradas – o que hacen referencia – a la crisis económica, y no solo la española. El complejo del dinero o The fool son buenos ejemplos de ello, pero este no es el único tipo de crisis que los personajes de esta nueva programación del D’A protagonizan. De hecho, el malestar emocional o la insatisfacción con la vida a niveles más íntimos son temas fetiches del cine de autor, en que las preguntas existenciales flotan ante nosotros con el peso de un yunque. A través del humor absurdo (El arca de Noé), el retorno al hogar (Las altas presiones) o la salida a escondidas de la rutina matrimonial (La chambre bleue), los personajes de las películas que vimos en el sexto día de festival nos exponen sus pesares y sus originales soluciones.

El arca de Noé, de crisis a revolución 

“Qué mierda de vida llevas, Miguel”, repite un pequeño robot con forma humana. Solo reproduce las palabras que su creador le graba, así que a fin de cuentas es una manera de decirse las verdades a la cara. Tras ser despedido, junto a su compañero Paco, de su trabajo de guarda de seguridad en una fábrica, ambos deciden construir una nave para irse del planeta. Aunque su argumento bien podría ser el de un video casero de baja calidad, El arca de Noé está conformada por planos de formas irregulares pero hermosas, con una precisión y seguridad con la que encuentran la bella fealdad de los post-apocalípticos paisajes de Alicante. Sus directores, Adán Aliaga y David Valero, han diseñado al milímetro unas imágenes de estética sugerente, como son los planos invertidos que a menudo se nos muestran en escenas donde la presencia del reflejo de los personajes en el agua es crucial para entender sus sueños y ambiciones.

La primera parte de El arca de Noé está compuesta por escenas cortas como flashes que construyen un mosaico surrealista de la crisis y sus consecuencias sobre los personajes. Lejos de autocompadecerse en esta línea, el film divaga entre la excentricidad y la locura, combinando elementos propios de la idiosincrasia española y guiños a la ciencia ficción. Sus personajes, en algunas escenas ataviados con monos y máscaras al estilo de Breaking Bad, quieren huir de una realidad en la que viven asfixiados. A ellos se unirá la tercera en discordia, una chica que roza la anorexia y que tampoco encuentra su sitio en una España no tan lejana en que sigue gobernando Mariano Rajoy. El concepto de crisis convertida en revoluciónemana del film, que con buen humor y original técnica observa cómo dos personajes reflejo de una sociedad luchan por un objetivo, algo que parece haberse quedado por el camino de la recesión.

Escena de El arca de Noé | cinemadautor.cat
Escena de El arca de Noé | cinemadautor.cat

Las altas presiones, buscando localización

Dice la leyenda del Ponte de Lima, uno de los puentes más famosos de Portugal, que cuando los primeros soldados romanos llegaron a su encuentro, los habitantes intentaron convencerles de que el río que lo atravesaba era aquel conocido en la mitología griega como el “río del olvido” y que provocaba la pérdida de la memoria de todo aquel que lo cruzaba. Esta historia que se explica en una de las escenas de Las altas presiones surgió de manera improvisada durante el rodaje, y por ello sorprende la gran coherencia que guarda con todo el relato del film.

Miguel regresa a Pontevedra después de haber estado viviendo en la capital para buscar localizaciones para una película cuyo contenido desconoce. Allí se reencuentra con amigos, familia y nuevas relaciones que le harán mitigar – o quizás empeorar – la crisis existencial por la que está pasando. La insatisfacción por el trabajo, la falta de motivación, la soledad y los sentimientos contradictorios que le provocan volver a tierras gallegas conforman ese conjunto de miedos e inseguridades que llevan al protagonista a vagar por los recuerdos de su juventud y los anhelos frustrados de su futuro. Porque Miguel ha entrado en ese momento en que la necesidad de comprometerse, con alguien o con algo, empieza a ser una presión social asumida. Descontento con su vida, Miguel se encuentra en un estancamiento que intenta convertir sin mucho éxito en puente de paso, como aquel que cruzaba el río del olvido.

El personaje se relaciona con el entorno de una forma más allá de su trabajo. El paisaje desolador de las miserias urbanas de Galicia, que podrían ser las de otros muchos territorios del país, se funde con su propio malestar y parecen mimetizarse, transformando la búsqueda de localizaciones en la de su propio sino. El director Ángel Santos recorre la historia con saltos temporales imperceptibles que rompen su causalidad, con una puesta en escena austera, pero muy íntima.

Diana Gómez en Las altas presiones, de Ángel Santos. Fuente: pontevedraviva.com

La chambre bleue, adúlteros anónimos

En apenas setenta minutos de metraje, el director francés – aunque más conocido por su faceta de actor – Mathieu Amalric aúna dos elementos cruciales en la construcción de este melodrama policíaco que es La chambre bleue: la música y el detalle. Un hombre casado mantiene una relación adúltera con una mujer, también casada, llena de pasión y sexo desenfrenado, de la que sus respectivos cónyuges inevitablemente sospechan. Pero la muerte de uno de los integrantes de este puzzle de mentiras matrimoniales abrirá una investigación en la policía francesa para descubrir quién es el asesino, lo que llevará al escándalo social y el desastre personal.

Gracias a la música grandilocuente que aparece en las escenas más pasionales, el film adquiere un toque de exageración pretendida de las acciones, hecho que, acompañado de la gran realización estética, se aleja de lo ridículo y alcanza el gusto trágico de esos momentos. Amalric abusa de los planos detalle, dando ritmo al montaje de las escenas, que enfocan cada pequeño gesto u objeto, o bien para que no nos perdamos nada, o bien para despistarnos. A pesar de la belleza de las composiciones visuales y la interesante utilización del formato académico, La chambre bleue no termina de cuajar en una trama en la que los hechos pierden importancia en favor del capricho estético.

Escena de La chambre bleue | cinamedautor.cat
Escena de La chambre bleue | cinamedautor.cat
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