“Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)”, el sublime cambio radical de Iñárritu

¿Y conseguiste lo que querías en esta vida? Lo conseguí.

¿Y qué querías? Considerarme amado, sentirme amado sobre la tierra.

Raymond Carver, Último fragmento

Michael Keaton en Bridman | wired.com
Michael Keaton en Birdman | wired.com

Cuesta creer que esta película haya salido del irrefrenable talento del director mexicano Alejandro González Iñárritu. Aunque, visto desde otra perspectiva, “Birdman” es brillante, cautivadora y espantosamente honesta. Así que sí, aunque la apariencia suponga un cambio notable en su estilo, puedo creer que estamos ante un film de Iñárritu. 

Volviendo a recordar “Amores perros” y “Babel”, sabemos la mano que tiene Iñárritu para combinar – de forma magistral – historias cruzadas de vidas totalmente diferentes. En ellas vemos la complejidad de sus personajes y el sutil, pero al mismo tiempo franco, reflejo en el que nos obliga a mirar. Y ahora llega “Birdman”, con su falso plano secuencia interminable, e intenta desentrañar un sentimiento básico en el ser humano: sentirse amado. Pero este ideal está corrupto para los personajes del film, porque no es amor lo que quieren, sino admiración. Esa fascinación incondicional de las masas al ver a su héroe en la gran pantalla, ese calor de fanatismo popularmente aceptado que te engancha como una droga. “Birdman” explica el mono de adoración de masas de un veterano actor venido a menos. Y aquí aparece Iñárritu, con sus experiencias paranormales como ya hizo en “Biutiful”, y construye un alter ego representante de las más hondas tentaciones. Un Ícaro, Birdman, que sueña con despegar las alas y volver a aquel pedestal del que los años le han expulsado.

La película desprende movimiento constante y nos hace sentir más que nunca espectadores, aquellos que persiguen los tejemanejes de un camerino de Broadway. Sí, “Birdman” cuenta la historia de alguien que lucha desesperadamente por ser relevante. David Cronenberg ya se mofaba de las excentricidades hollywoodienses en su última película, “Maps to the stars”, pero Iñárritu va un paso más allá, ahondando más en el cómo y el por qué, en la figura desgastada de una celebrity caída. La crueldad de los medios de comunicación, la superficialidad de la gente y la banal viralización de absolutamente todo en las redes sociales constituyen en “Birdman” una crítica a esta sociedad que prefiere guardar los recuerdos en la memoria de su iPhone que en la suya propia. 

Iñárritu sorprende con su nueva forma, pero complace con su misma esencia. Unas actuaciones espectaculares y momentos memorables, como el paseo de Michael Keaton en calzoncillos por el mismísimo Times Square de Nueva York. Recién estrenado el nuevo año, podemos decir sin miedo a equivocarnos que “Birdman” será una de las películas de este 2015

Anuncios

4 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s