“10.000 KM”, radiografía de un amor contemporáneo

¿Cuán fuerte es una relación cuando se vive a 10.000 kilómetros? Cómo mantener una relación a distancia. Un argumento fácil, manido incluso, con pocas esperanzas de sorprender. ¿Por qué nos va a sorprender algo que es tan habitual en nuestra sociedad de hoy? Y sin embargo, 10.000 KM” te acaba sorprendiendo

Natalia Tena y David Verdaguer | Fuente: www.10000km-movie.com/
Natalia Tena y David Verdaguer | Fuente: http://www.10000km-movie.com/

Es difícil decir qué es ese algo tan especial en esta película. Quizá el realismo de sus diálogos, quizá sus grandes interpretaciones o la naturalidad en la que discurre todo. Quizás que se sume al estilo de “Hermosa Juventud” (Jaime Rosales, 2014) y “Open Windows” (Nacho Vigalondo, 2014) en el tema de enseñar las pantallas, desde Facebook y Skype hasta Google Maps, confirmando que las nuevas tecnologías llegan al cine para quedarse. Demostrando, además, que ya no podemos huir de ellas, que forman parte indispensable de nuestras vidas y que irán evolucionando hasta crear frescos de pura ciencia ficción.

Carlos Marqués-Marcet nos trae un relato de emociones contenidas en la pantalla de un ordenador, una radiografía de un amor contemporáneo, fruto de la modernidad y la crisis en España. Y es que el film es, en parte, un guiño a todos esos jóvenes que se ven obligados a emigrar para tener un trabajo decente, para encontrar oportunidades y cumplir sus sueños, algo que cada vez es más complicado dentro de nuestras fronteras. “10.000 KM” es una película hecha con un gusto exquisito, donde cada canción y cada momento se funden y te erizan la piel, donde no existen las utopías sino solo la pura realidad. El director ha sabido conectar con los espectadores y poner el acento justo donde se necesitaba. Una narrativa brillante. 

¿La distancia mata el amor?

Pero en “10.000 KM” lo importante no es tanto la innovación multipantalla y la emigración de jóvenes españoles, sino el conflicto humano respecto a las relaciones de pareja. Porque lo que se arreglaba con una carantoña, una mirada o una caricia, a 10.000 kilómetros no resulta tan fácil. La tensión se incrementa, los malentendidos se multiplican y la sensación de abandono crece rápidamente. Nos recuerda a las conversaciones por Whatsapp, causa de tantas rupturas según algunos estudios, una nueva forma de vivir las relaciones que nos ha vuelto obsesivos y excesivamente celosos. Pero sobre todo, lo que se desprende es el miedo. 

Da miedo descubrir que tu pareja puede hacerlo todo sin ti. La distancia rompe la dependencia amorosa y descubre un mundo nuevo, un mundo del que habíamos vivido aislados en el confort de nuestro hogar. Y cuando rompes la distancia, te das cuenta de que los 10.000 kilómetros no se han ido, siguen ahí, porque la distancia se ha convertido en algo más que un espacio físico.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s