“París a toda costa”, una comedia francesa con regusto a crítica social

Reem Kherici escribe, dirige y protagoniza “París a toda costa”, un intento de crítica a las políticas de inmigración y una perspectiva interesante de la integración de los árabes en la cultura del mundo occidental. Pese al buen fondo, Kherici se queda en lo convencional y cae en la típica historia de una comedia romántica americana. 

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Maya trabaja en un estudio de moda en París, donde vive desde hace 20 años. Toda su familia está en Marruecos, donde ella nació pero donde no quiere volver por nada del mundo. El tiempo que Maya ha invertido en las calles parisinas le han hecho adoptar la visión occidental sobre el mundo árabe, una visión llena de prejuicios y reservas. Una noche es detenida por la policía de París y expulsada a su país de origen, sin posibilidad de obtener un visado de vuelta. Maya entenderá en este viaje la importancia de las raíces, la familia y el respeto a las culturas.

París a toda costa” es ágil y divertida, pero no llega a redondear el mensaje que la podría diferenciar de otra comedia convencional. La película, de apenas hora y media, se pierde en las estructuras típicas y predecibles. Da lo que se espera de ella y no más. El final decepciona por su simpleza y, para ser sinceros, es poco realista. 

“Hay tres maneras de quedarte en París: casarte con un francés, tener un contrato indefinido o tener un talento especial que quiera el gobierno, como ser buena futbolista”. 

Pese a todo, el film plantea temas interesantes y de rabiosa actualidad. Como muestra la cita anterior – dicha por el “abogado” de Maya en la película -, parece que en la sociedad occidental hay inmigrantes de primera y de segunda, y que la diferencia entre ellos es el dinero que traen en los bolsillos. Pero son curiosas las declaraciones de Kherici en una entrevista al diario El Mundo, de las que podemos deducir que no pensó en crítica social al hacer la película, sino en reflejar sus propias vivencias – con mensaje para su padre incluido. Sea como sea, “París a toda costa” es una película divertida, con gags bien logrados, pero con poca originalidad narrativa y argumental. 

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